
ADVIENTO 2011
PRIMER DOMINGO
Delegación Diocesana de Orientación
Social
Comisión Justicia
y Paz
Un año más, nuestra
Delegación ofrece unas sugerencias de contenido social para este tiempo
litúrgico.
VIGILAD.
…pues no sabéis cuando es el momento. Es igual que un hombre que se fue
de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando
al portero que velara. (Mc. 13,33)
El Arzobispo de Sevilla, en su Carta Pastoral ante el nuevo Curso 2011-12, cree necesario incluir un acento nuevo: la atención preferente a la familia.
El objetivo a conseguir: robustecer en nuestras comunidades la conciencia de familia y ayudar a la familia para que sea efectivamente “el santuario doméstico de la Iglesia” (AA 11)
CARACTERÍSTICAS DE
NUESTRA SOCIEDAD
De entre las características de la sociedad actual y por su mayor relevancia en la vida familiar destacamos:
LA EDUCACIÓN
En sociedades predominantemente meritocráticas como las actuales, la función educativa es una de las más importantes que realiza la familia. La educación permite a los jóvenes su autorrealización y la adquisición de destrezas básicas para integrarse laboralmente.
Con el desarrollo de la modernidad, las familias han ido perdiendo poder educativo, delegando en el Estado o en otras instituciones la función educadora de sus hijos. Sin embargo, el papel de la familia sigue siendo clave, tanto a la hora de transmitir una educación informal básica a partir de valores y pautas de comportamiento, como supervisando e incentivando la propia educación formal que reciben sus hijos.
Luis Ayuso Sánchez. Prof. Universidad de Málaga.
“Jóvenes españoles 2010” Fundación SM.
Reflexión.
La vigilancia que
pide el Evangelio de hoy, en el caso de una formación para vivir en sociedad,
sería ofrecer a los hijos y a las relaciones conyugales, un horizonte último: el encuentro con Dios.
SITUACIÓN ACTUAL
Estamos ante una CRISIS INTENSA, EXTENSA Y PROLONGADA, fruto de la cual más de 1 millón de familias en España siguen viviendo bajo el umbral de la pobreza, al no trabajar ninguno de sus miembros. No podemos ni queremos olvidar la situación de las personas que en el mundo viven en permanente crisis y pobreza, sensiblemente agudizada en estos años. Estas realidades exigen una reflexión y una actuación ética.

LA CALIDAD MORAL de una sociedad se pone a prueba en época de crisis como la actual, que no se puede resolver desde actitudes individualistas, sino desde la solidaridad que coloca a las personas más castigadas en el centro de la acción.
AMOR Y JUSTICIA se exigen y se complementan mutuamente. Mientras que la justicia es el objeto central de la política y la tarea fundamental del Estado, el amor se sitúa en la esfera personal-comunitaria y siempre supera, incorporándolas, las exigencias de la justicia. Por ello, es necesario coordinar y complementar los ámbitos de la responsabilidad personal, de la acción comunitaria, de la sociedad civil y de la política estatal.
Todos
debemos ser conscientes de que la superación de la pobreza y la exclusión
social constituye el gran reto de nuestro tiempo.
(Razón
y fe. Octubre 2011)
“Una
buena familia comienza con el ejemplo de los padres”