30 de ENERO

 

DIA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ

 
 

 

 

 

 

 


       EDUCAR PARA LA JUSTICIA Y PARA LA PAZ

 

PARA LA REFLEXIÓN

 

Los niños, los jóvenes y las generaciones futuras deberán ser sujetos activos de justicia y de paz en este nuestro mundo complejo y globalizado.

Consciente de la importancia de lo que acabamos de decir, para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz del pasado 1 de enero, el Papa Benedicto XVI eligió el lema: "Educar a los jóvenes para la justicia y para la paz".

Es urgente para  el mundo de hoy y su futuro escuchar a las nuevas generaciones y valorar su comportamiento en cuanto se relaciona con la realización del bien común y la afirmación de un orden social justo y pacífico, un mundo  donde puedan ser plenamente expresados y realizados los derechos y las libertades fundamentales del ser humano.

       Resulta, por tanto, un deber de las actuales generaciones el colocar a las futuras en las condiciones de expresar de manera libre y responsable la urgencia de un mundo nuevo.

       Los responsables de la cosa pública están llamados a actuar de modo que las instituciones, las leyes y los diversos ambientes de vida sean penetrados por un humanismo que ofrezca a las nuevas generaciones la oportunidad de una plena realización personal y social, una realización coherente con las más profundas exigencias de verdad, de libertad y de justicia.

Pero todo ello será imposible si los niños y los jóvenes no encuentran la oportunidad de vivir e incorporar los valores que propugnamos, y son la familia y la escuela los territorios para su aprendizaje y entrenamiento.

La familia se hace exigible en la medida en que el aprendizaje de estos valores incardinados en la afectividad requiere del entramado propio a un aprendizaje observacional y por contagio, y la escuela en cuanto es la llamada a la reflexión y toma de conciencia de su necesidad e importancia.

Por todo esto se hace necesario reafirmar la "alianza pedagógica" de todos los sujetos responsables, pues todos sabemos que a su ejercicio, sobre todo, en la familia y la calle, debe acompañar la reflexión que solo el marco escolar le puede dar.

Este tema: "Educar a los jóvenes para la justicia y para la paz", nos convoca a todos, escuela, familia y sociedad, para llevar a cabo una preciosa tarea de Magisterio que pone su diana en las mentes y los corazones de los jóvenes.

De ahí, por tanto, la importancia del tema elegido este año, que se coloca en el centro de la "pedagogía de la paz como desarrollo de los valores soporte de una convivencia fundamentada en los principios de libertad, verdad, paz y justicia.

 

                                      

 

            LA CABEZA DE MI PADRE

 

         Me llamo Nolo y contándome yo, somos ocho de familia: mis padres, mi abuela que ya está ciega, un tío soltero, mi hermana Juli, mis hermanos Pedro y Juan y yo.

         Estoy aquí para contaros lo que últimamente ocurre en mi casa. Yo creo que es una cosa muy interesante y por eso quiero compartirlo con vosotros.

         En casa todo iba bien hasta hace un mes: mi padre trabajaba en una fábrica de embutidos, mi madre nos cuidaba a todos y yo estudiaba como un loco para terminar la ESO.

         Vivimos en un piso con cuatro dormitorios, uno para mis padres, otro para la abuela y mi hermana Juli que es muy presumida, el tercero para mi tío que duerme solo y el último para mis hermanos y yo.

         Todos nos llevábamos bien, nos respetábamos y ayudábamos mucho, hasta un día, un día maldito en que mi padre volvió del partido de fútbol de los domingos ¡sin cabeza!. Parece una cosa de chiste, pero la verdad es que la cosa no tiene ninguna gracia.

         ¡Ay madre la que se ha liado en mi casa con la pérdida de la cabeza de mi padre!

         El primer problema fue el de hacerle recuperar un aspecto más normal que el que tenía sin la cabeza. A la Abuela, se le ocurrió decir que, a lo mejor, se podía disimular algo colocándole una de cartón, y, bueno, mal que bien salimos del paso porque aunque algo raro, puede salir a la calle sin llamar mucho la atención.

         Lo malo es que con la cabeza también perdió el buen juicio y la autoridad.

         Para empezar, a la semana siguiente, a mi hermana Juli, más presumida que nada, se le ocurrió pedirle dinero para comprarse un vestido, unos zapatos y un bolso nuevos. Él, sin pensarlo, pues no tenía la cabeza, se lo dio y mi madre agarró un rebote de cuidado. Ella, que hasta ahora, siempre de acuerdo con él, nos había enseñado a ser ahorradores, no comprendía como, sin necesidad, mi padre autorizó ese despilfarro. Y..., mi hermana, tan contenta.

Mi madre decía que eso no era justo, que, antes que el vestido, los zapatos y el bolso de Juli, había que comprar las gafas de Pedro, rotas desde hacía quince días y para las que no había dinero.

Antes, mi padre y mi madre solían estar de acuerdo en todas las cosas, pero ahora no.

         Pedrito, que estaba encargado de bajar la basura al contenedor todos los días, ha empezado a negarse. Mi madre le dice que él tiene que colaborar en los trabajos de casa y que siempre lo ha hecho sin rechistar. Pedrito contesta que ya está harto y pide apoyo a mi padre que, sin juicio, dice que da igual, que la baje mi abuela.

         Juan, el mayor de los varones,  ante la falta del buen  juicio y autoridad de mi padre, y el nerviosismo de mi madre, ha empezado a faltarle al respeto. Le llama vieja y dice que está anticuada, que él ya tiene edad de llegar tarde a casa y que mi padre le da permiso porque eso de llegar tarde no tiene importancia.

         Y lo peor de todo es que ahora mi padre y mi madre se pasan el día peleando, en mi casa no hay justicia, se ha acabado la paz, todo es un desorden...

Yo estoy loco y ya no puedo estudiar. En casa no hay respeto, no hay solidaridad, gastamos dinero sin miramientos, todo anda de cabeza, mejor dicho, sin cabeza, y ya no sé que hacer.

El tío Alberto que trabaja como  repartidor de bombonas de butano, muy bruto, pero muy sensato, dice que tenemos que volver a ser lo que fuimos, que tenemos que recuperar los comportamientos de antes.

Lo malo es que él dice que no sabe como se hace, que él empezaba por darnos dos tortas  a cada uno, pero que le parece que así no se hace.

En fin, yo intento recordar como aprendimos a respetarnos, como aprendimos a querernos y como aprendimos a ayudarnos en mi casa, a ser solidarios, a ser respetuosos, a ser tolerantes...

¿PODÉIS AYUDARME?

 Os agradecería que escribieseis  el final de esta historia diciendo cómo recuperar los valores que hacen posible una feliz convivencia.

 

 

 

PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

¿Qué tal en casa?

1.  OBJETIVOS:

-                Reconocer los beneficios de la observancia del respeto, la solidaridad y otros valores en la familia.

-                Sensibilizarse ante los efectos de su pérdida para nosotros y los demás.

-                Promover actitudes y comportamientos solidarios y de respeto.

 

2.  PROCEDIMIENTO Y ACTIVIDADES:

2.1. En gran grupo, el alumnado  expresa sus ideas sobre el clima familiar, ¿qué tal se vive en familia? ¿ creen  que es posible vivir sin familia? ¿qué hay que hacer para vivir bien en familia? Tras sus comentarios, con la ayuda de la maestra o maestro, recogerán las ideas principales en un pequeño cartel.

2.2. Tras la lectura del relato “LA CABEZA DE MI PADRE”, y su comentario, los alumnos colorearán el dibujo que lo acompaña.

2.3. A continuación, entre todos, procuraremos un final feliz para el relato.

 

2.4. En gran grupo dialogaremos sobre lo que podríamos hacer ante las dificultades que pueden surgir en la convivencia familiar parándonos, sobre todo, en las causas que las originan y los remedios que podríamos poner entre todos. Para esto convendría que los alumnos hicieran preguntas a los mayores de su entorno sobre los problemas que a veces surgen en casa.

2.5. Finalmente, recogeremos como mensajes o “slogans”, las aportaciones más importantes y las  situaremos junto al cartel anterior.

PARA LOS MEDIANOS

Aprendemos en familia.

 

OBJETIVOS:

§  Tomar conciencia sobre cómo la ausencia de los valores de convivencia afecta a la vida de las familias.

§  Sensibilizarse ante las dificultades de convivencia que ocasionalmente puedan pasar su familia o la familia de los compañeros.

§  Promover compromisos para colaborar, desde nuestras posibilidades,  al arreglo de las crisis de convivencia que puedan tener lugar en nuestras familias.

 

ACTIVIDADES:

2.1. Tras la lectura del relato: “LA CABEZA DE MI PADRE”, en gran grupo, el alumnado  expresará sus ideas  y opiniones sobre el ambiente que se vive habitualmente en las familias: sobre la armonía, sobre las frecuentes discusiones y sus causas. Para ello se utilizarán, además de las referencias a su propia experiencia, comentarios y noticias que hayan escuchado.

 

2.2. Elaboración, entre todos, de un listado de palabras como justicia, egoísmo, respeto, intolerancia, solidaridad, desprecio, obediencia, compartir..., y otras cuyo significado pueda referirse a comportamientos que puedan ser el  origen de una buena o mala relación familiar.

 

2.3. A continuación se realizará una rueda de las consecuencias que en las familias pueda originar la ausencia o presencia de los valores a que se refieren las palabras recogidas en la anterior relación.

 

2.4. Desarrollo de una segunda rueda en la que conforme a las propuestas de los alumnos se puedan recoger las soluciones que se hayan apuntado para enfrentar las dificultades que surgieron en la familia de Nolo.

 

2.5. Realización de dos cortas dramatizaciones realizadas por los alumnos en las que se puedan reflejar los dos ambientes posibles en la familia de Nolo, el que sigue a la pérdida de los valores que ayudan a la convivencia y el propio de una familia que de la mano de sus padres los observa.

 

2.6. Discusión final sobre la manera de colaborar, desde lo que hemos trabajado en clase, a la solución de los problemas que pueden surgir en cualquier familia, destacando cómo el logro de un buen clima familiar responde al aprendizaje de los valores relacionados  y, sobre todo, al respeto y la obediencia de los buenos consejos de nuestros padres.

 

PARA LOS MAYORES

Los países: la Paz y la Justicia

 

1.  OBJETIVOS:

 

-         Tomar conciencia sobre la dimensión y el alcance de la Paz entre los países del mundo.

-         Despertar nuestra  sensibilidad ante los conflictos que actualmente azotan al mundo.

-         Promover compromisos para colaborar, desde nuestras posibilidades,  a la extensión de la Paz en el mundo.

 

2.  ACTIVIDADES:

2.1. Leído en clase el relato “LA CABEZA DE PAPÁ”, los alumnos abrirán un debate para descubrir el origen de los conflictos surgidos en la familia de Nolo.

2.2. Haciendo una referencia a que la escuela, el barrio y los pueblos son como grandes familias, terminaremos el debate haciendo un cuadro que recoja las posibles causas que están en el origen de los conflictos de cualquier naturaleza: en la familia, la escuela, el barrio, entre los países...

2.3. Distribuidos los alumnos de la clase en pequeños grupos, y tomando como referencia las guerras que enumeramos a continuación, buscarán datos y argumentos en sus textos, periódicos, revistas, internet.., que les puedan llevar a descubrir las causas que las han originado.

Guerras:

De la Reconquista en España, II Guerra Mundial, guerra de Irak, Guerra de Palestina...

2.4. De nuevo en gran grupo, abrir un debate para recoger sus propuestas de solución para los conflictos vigentes y los comportamientos que habrían evitado las guerras ya concluidas.

2.5. Elaboración de un mural que se expondrá al resto de los alumnos del colegio con datos sobre las guerras estudiadas, sus causas, propuestas de solución.

 

 

 

 

 

Dibujos:

Alicia Martínez Fedriani

 

 

 

 

 

 

JP                         SEVILLA, 2012

JUSTICIA Y PAZ

SEVILLA

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